El sábado 5 de junio se ha celebrado en Barcelona la jornada Crisi Alimentària. Transnacionals, necrotecnologies i especulació financera. Moviment Antitransgènic a Catalunya: lluites per la Sobirania Alimentària, la Salut i la Democràcia, organizada por la plataforma Som lo que sembrem. Ha sido tremendamente revelador por un lado ya que los pagesos nos han explicado que, contrariamente a lo que se cree, la agricultura tradicional es tremendamente productiva porque respeta los ciclos de la tierra y esta hecha con “cariño”. Requiere más mano de obra pero eso crea empleo y asienta las tan diezmadas poblaciones rurales. También porque nos han hablado esperanzadoramente de que cada vez más jóvenes se lanzan a esta aventura desde las ciudades. Por último ha sido una agradable sorpresa que uno de los ponentes fuera Gustavo Duch, fundador de Veterinarios sin Fronteras y autor del libro “Lo que hay que tragar”. Casualmente no sabía que venía y he tenido la ocasión de que me  dedicara el libro que llevaba conmigo. Aunque aún no lo he acabado es una lectura muy recomendable, y también espeluznate constatar como la alimentación está convirtiendose en otro “especulable” más para los sátiros de las finanzas y como el actual modelo de agricultura industrial es hoy en día una de las mayores fuentes de desigualdad social y un gran contribuyente a la debacle medioambiental.