Este fin de semana no he tenido más remedio que volar desde Barcelona (por no haber buscado billetes de tren con suficiente antelación…) y muy a mi pesar (o a modo de “castigo divino”) ha sido desde la nueva terminal. Como sabeis esta ampliación cuya utilidad cuestionamos quienes no entendemos el actual modelo de transporte y somos conscientes del pico del petróleo, se llevó por delante zonas de elevado interés natural.

Para que os hagais una idea de las dentelladas mortales que se ha llevado nuestro querido delta en los últimos años, os remito a esta viñeta temporal de nuestros amigos de SOS-Delta que publica Salvem Oliveretes. En naranja podeis ver lo que hemos perdido desde el año 2000 y al final el futuro/s que nos espera/n y que dependen de todos nosotros.

Curiosamente las medidas compensatorias, como publicaba recientemente el Periódico, implican equipamientos turísticos, campos de golf y jardines, que es lo único que parece que saben plantar las administraciones (y tenemos suerte que no lo pinten de verde, ya que hace el mismo efecto…). Más detalles en la foto.