Pocas cosas hay tan dañinas para el medio ambiente y la naturaleza a la par que evitables, como los famosos todoterrenos, los vehículos más contaminantes del mercado. Y es bien conocido por todos que los que adquieren esos modelos que asemejan a un turismo, pero con unas ruedas enormes, -o sea que no están preparados para el campo-, jamás pisan un espacio natural (por suerte…), si no que tan sólo los usan para desplazarse por la ciudad pudiendo mirar a los demás por encima del hombro (ver vídeo de Ecologistas en Acción).

Por eso es un insulto a la inteligencia, el uso que hace volkswagen de una serie de serpientes vivas, que comparten un terrario gigante en el Aeropuerto del Prat con un 4×4, como ha denuciado Elena a través del correo electrónico. Independientemente de que este tipo de publicidad pueda ser de mal gusto e incluso vomitiva, uno se pregunta si era realmente necesario utilizar animales vivos para este fin (de los que me gustaría conocer la procedencia), o no se podían haber usado unos de plástico con idéntico resultado…

¿Hasta cuándo vamos a ver a los animales como un objeto más a nuestro servicio? Las serpientes son un animales bellísimos, muchos de ellos en peligro de extinción por nuestro pánico atávico a cualquier “alimaña” o por la manía de hacer zapatos y objetos de lujo (ver denucia de Salva la Selva en Ciberacciones). Lo que merecen es admiración, respecto y protección, no ser otro espectáculo circense más.