Ahora que se acerca el puente de la Constitución y las Navidades, con las consiguientes ansias de evadirse, hay que recordar que la coherencia no debería cogerse vacaciones…

Claro que el viaje más sostenible es el que no se hace, pero ya puestos, puedes escoger destinos más próximos (cuántas cosas por descubrir en tu entorno más cercano… además emites menos en el desplazamiento) u optar por las opciones que dan hoy en día muchas agencias de viaje sostenible o responsable.

Un turista o viajero “responsable” es una persona consciente, que intenta que su huella ecológica sobre el destino sea la menor posible, y que el gasto que hace repercuta lo máximo posible en las poblaciones locales, en lugar de en las transnacionales.

Un colega ha creado una web llamada: Viaje a la “Sostenibilidad. Otro turismo es posible (y necesario)”, que refleja ese espíritu del turista no borreguil, que adora la naturaleza y desea integrarse en las culturas que lo acogen, dejando con su “inversión” algo positivo en esas comunidades, que a su vez puedan ver en el turismo una alternativa para ganarse la vida, y una razón para conservar su entorno. Encontrareis inspiración, experiencias e información y recursos para la próxima vez que os embarquéis en una aventura. Y fórmulas más solidarias todavía, como el voluntariado en vacaciones.

¡Bienvenidos al slow tourism!