Ayer se presentó en Barcelona el segundo informe sobre el canvi climàtic a Catalunya por parte del Grup d’experts en Canvi climàtic a Catalunya (GECCC) y promovido por el CADS (Consell Assessor per al Desenvolupament Sostenible). Os hacemos un pequeño resumen (son casi 1200 páginas), que también podéis consultar aquí.

En Catalunya el cambio climático ya es una realidad. En los últimos 50 años la temperatura ambiental ha subido aprox. 1°C. Los datos similares para el agua del mar, que además de experimentar un aumento de la salinidad, ha subido de nivel a razón de 3.4mm por año. En cambio en las precipitaciones no se observa ninguna tendencia por el momento.

En cuanto a la contribución catalana al calentamiento global, de 1990 a 2007 aumentaron las emisiones de los GEI (gases de efecto invernadero) ~40% (frente al ~50% en España), o sea muy lejos de Kyoto a pesar de que el parón de la construcción ha mejorado un poco las cifras en los últimos 3 años. Lamentablemente la mayoría abrumadora de estas emisiones vienen del transporte por carretera.

Las previsiones dependen del modelo, pero están alrededor de 3.5°C para final de siglo que podrían llegar a 5°C en verano. Además se prevé un aumento de la variabilidad de las temperaturas y una disminución del régimen de lluvias. Todo esto dependerá, está claro, de las medidas de mitigación que se tomen.

Por el momento lo que es un hecho es que la primavera se ha adelantado y el invierno retrasado, de manera que el periodo vegetativo de las plantas aumenta 4 días al año, con las consecuencias conocidas para las especies que dependen de ellas. También se ha constatado un aumento de la altitud de distintas especies, así como una prevalencia de especies de climas áridos. El riesgo de incendio no se puede evaluar ya que aunque los incendios han bajado en superficie, las medidas de prevención y el control son mejores ahora, pero si que ha aumentado por ej. el riesgo de inundación.

Las consecuencias para el futuro están desglosadas en las siguientes áreas:

Transporte. La promoción del urbanismo disperso en Catalunya ha provocado un aumento de la movilidad obligada y hace inviable una red de transporte público eficaz. Aquí está claro lo que hay que hacer.

Urbanismo. Los edificios son los grandes olvidados, a pesar de ser claves para el ahorro de energía y ser responsables de la creación del microclima urbano. Por lo tanto habrá que cambiar de mentalidad a la hora de construir (materiales…).

Industria. En general se ha reducido su impacto por la reducción de GEIs (cuidado, ha habido deslocalización por la compraventa de emisiones) y la eficiencia energética. Se requerirán también más adaptaciones para el futuro, quizá financiadas por las administraciones.

Agricultura, ganadería. Los efectos del cambio climático sobre la agricultura son inciertos,por ser multifactoriales, pero por ej. la escasez de agua va a ser un problema. En principio los cultivos ecológicos deben ser más resistentes.

Residuos. En el futuro será importante es el aprovechamiento del biogás, la recogida selectiva, y gestión adecuada de los purines.

Turismo. Claramente campo y playa se va a resentir (aunque aumentará la temporada) y el sky, por la regresión de los glaciares. Será necesario pues diversificar de la oferta turística (por ejemplo incentivar el turismo llamado alternativo).

Salud. Se prevé que aumenten las alergias (también por el aumento de los gases contaminantes), las enfermedades tropicales, aunque todos estos efectos contarán con una mejor atenuación por el buen sistema sanitario.