El sábado tuvo lugar una salida organizada por Depana y SOS-Delta, al Turó de Sant Ramon, en las estribaciones de la sierra Garraf-Ordal.

Desde esta atalaya privilegiada, en el término municipal de Viladecans, pudimos contemplar, a pesar del inhóspito día, toda la plana derecha del delta (98 km², el segundo más grande de Catalunya), y toda la “Nada” urbanística que como en la Historia Interminable, rodea y amenaza los reductos verdes que quedan, como las Reservas Naturales o el Parque Agrario del Baix Llobregat (podéis hacer zoom haciendo click en la imagen).

Hay que recordar que el delta es muy joven, geológicamente hablando, se empezó a formar hace unos 2000 años, entre el Garraf, Collserola y Montjuïc por el aporte sedimentario del rio. De hecho se han encontrado restos de navios romanos cerca de Sant Boi.

Los humanos fueron durante mucho tiempo persona non grata en el delta, siendo una zona pantanosa y salvaje que sólo a raiz de canalizaciones y desecaciones desde el siglo XIX se puedo empezar a cultivar y poblar. De hecho durante mucho tiempo fue la auténtica huerta de Barcelona, la que también le debe el abastecimiento de agua del acuífero, también amenazado por el cemento y asfalto que impiden la infiltración.

En fin, una agradable excursión apta para todos los públicos que nos dió otra visión más global del delta y sus amenazas.