Os hacemos un pequeño resumen de las charlas organizadas por la Xarxa a las que tuvimos ocasión de asistir.

Viernes 11 de marzo

Los tóxicos químicos en la alimentación: el impacto de la agricultura intensiva sobre nuestra salud. Nicolás Olea (Universidad de Granada).

Esta charla versó sobre los diferentes compuestos de síntesis que se acumulan en el organismo y sus efectos sobre la salud. En concreto se mostraron distintos trabajos de investigación, por ejemplo el del equipo del profesor G. López Abente, que ha hecho un mapa del cáncer por municipios (que podéis consultar aquí) en que se observa la concentración de los cánceres de vejiga en Huelva, Cádiz, Sevilla o de estómago en las zonas vinícolas.

Desde el año 1985 crece la incidencia de cáncer un 3% anual en Granada, lo que ya no se puede achacar a mejoras en las detección. En la Convención de Praga se ha reconocido que han fallado los sistemas de protección ambiental.

Así, el 99% de las muestras de placenta de mujeres sanas tienen DDT, a pesar de que se prohibión en 1985, así como otros organoclorados. Ante la alarma creada por estos compuestos, la industria empezó a generar otros halogenados, como fluorados y bromados (PBB, PBDE, retardadores de llama…) asi el DDT ha sido desbancado como contaminante en sangre de los americanos por el PFox, presente en el Goretex y las sartenes con Teflán.

De todos es conocido el estudio de WWF entre parlamentarios europeos al que se sometió Cristina Narbona, y que encontró 52 tóxicos diferentes en sangre (36 de media). Ante la puntualización de un funcionario de Sanidad de que los niveles eran muy bajos, la ex-ministra se preguntó: ¿y 52 niveles bajos son un nivel alto? En 2004 se prohibieron 12 compuestos, pero de bajo interés comercial, y ni siquiera eso es garantía de que se eliminen. Además cosas que se prohíben como el Lindal, acaban como insecticidas (lociones para los piojos).

Pero, ¿de dónde nos llegan? Hay que tener en cuenta de que frutas y hortalizas, siendo solo un 4.65% d ella superficie agrícola española, se llevan el 51% de los pesticidas, unas 98,000 toneladas al año.

Esto no es sólo un peligro para los trabajadores, especialmente los que trabajan en invernaderos, etc., sino que suponen un riesgo para el consumidor, por los residuos que se encuentran en los alimentos (el 36% tienen restos por debajo de los límites y el 4% por encima). El problema de los “límites” es que están pensados para la exposición a un sólo producto.

Otro tóxico persistente, lipofílico y bioacumulable (prohibido en toda Europa menos aquí) es el Endosulfan (en el 30% de los pimientos). Los ftalatos se usan en el papel reciclado y el bisfenol A está en latas, envases y… biberones.

¿Cuáles son las consecuencias? en trabajadores del sector se observan intoxicaciones y muerte por exposición aguda, amén de una mayor incidencia de cáncer que en el resto de la población. Se conocen efectos del DDT en la calidad seminal, el 99% de los jóvenes lo tiene en sangre y el 33% tenía problemas de movilidad. El Parabene, usado en cosmética se comporta como una hormona femenina.

En resumen, deberían de considerarse y estudiarse los efectos de la exposición a múltiples tóxicos y evaluar sus sinergias.

Sábado 12 marzo

Alimentos agroecològics vs alimentos de agricultura industrial: diferencias nutricionales y sobre la salud. Pilar Parra (Bióloga y experta en nutrición del Centro de Análisis y Programas Sanitarios)

Esta ponencia trató de la comparación entre alimentos de agricultura convencional (AC) y ecológicos (AE). A parte del saber, estos últimos se distinguen por:

– no tienen pesticidas (herbicidas, fungicidas, insecticidas). EEUU es el mayor consumidor de estos productos, seguido de Japón y Francia. En EEUU se encontraron en el 70% de los AC, en EU en el 1.6% de los AE (esto es porque es imposible poner barreras físicas en los campos). Estudios de la U. de Washington en niños alimentados 3 días en AC o AE dieron una bajada de los tóxicos en estos últimos, y esos niveles subían de nuevo cuando retomaban los AC, indicando que eran incorporados de la dieta. Además los AC tienen menos polifenoles naturales (antioxidantes que previenen de malformaciones fetales, cáncer o fatiga crónica) ya que al añadir pesticidas la planta no tiene necesidad de producirlos para defenderse. Los pesticidas además se comportan como xenoestrógenos, adelantando la menarquia y bajando la calidad seminal.

– no tienen fertilizantes químicos (N, P y K), estos alteran el equilibro mineral de las plantas y del suelo. Así, inducen el empobrecimiento en otros minerales y hacen que las plantas sean menos resistentes a enfermedades. Según un estudio del INSERM, el 69% de los alimentos tienen nitratos (que en sangre pasan a nitritos, cancerígenos) y tenían un 50% menos de cobre y más fosfatos (descalcificación). El aumento de potasio disminuye el magnesio y el manganeso (cofactores esenciales), de hecho existe una carencia crónica de Mg en el organismo en estos países, asociada al aumento de cáncer.

– tienen menos agua, más amino ácidos, proteínas y vitaminas

– no tienen transgénicos, como el maíz, algodón o patata Bt (pesticida natural) o Soja Roundup Ready (resistente al herbicida glisofato). Estos se admitieron en EEUU por la FDA sin ninguna prueba de su salubridad ya que se aplicó el “principio de equivalencia” (tienen la misma composición que el organismo del que proviene). Pero se ha visto que las patatas tienen una composición en proteínas un 20% menos (por lo que no son lo mismo nutricionalmente) y no eran inocuas (aumentaban la proliferación celular en ratas). Estudios de la propia Monsanto, hechos públicos después de muchas demandas legales, indican que la soja transgénica tiene mayor cantidad del inhibidor de la tripsina, un alérgeno, y que las vacas alimentadas con esta soja tienen más grasa en la leche, menos proteína y fenilalanina. Los tomates FlavrSavr tienen mayor durabilidad, dieron problemas gástricos y muerte súbita en ratas. El 60% de los alimentos tienen OGMs y el 80% no están etiqueatdos, aunuqe se puede consultar en la lista verde/roja de Greenpeace.

– en cuanto a las propiedades nutricionales hay muchos estudios contradictorios. Muchos no ven diferencias, pero son difíciles de comparar. Además “no se puede vivir sano en un planeta enfermo”.

– beneficios para el medio ambiente, los AE no sólo mejoran la salud de los agricultores, si no que dignifican a los animales y requieren menos productos químicos, derivados del petróleo e implican menos emisiones de CO2.

De todas formas advirtió de los problemas de masificación e intrusismo (es un negocio que ha crecido muchísimo), por ejemplo se estaán dedicando muchas Ha a importación, con lo que estos productos se cogen verdes y tienen muchos km a sus espaldas.

Políticas de salud pública y alimentación. ¿Cuáles son los retos? ¿Qué hay que exigir? Miquel Porta (Catedrático de salud pública del Instituto Municipal de Investigación Médica y la Universitat Autònoma de Barcelona).

Esta sesión se dedicó a las actuales políticas y el papel de los consumidores.

El Dr. Porta puso de manifiesto que la mayor fuente de contaminación química es la alimentación. Pero tiene el problema de que al ser invisible y difícil de evitar, la gente no quiere conocer esta ralidad.

La medicina no puede ser la solución, ya que la causa es social. Y la medicina sólo ofrece una remediación del daño, ya que no existen tratamientos de “detoxificación”.

Por ejemplo de 2000 niños recién nacidos analizados en todas España, en 64% tenían más mercurio de lo aceptable. Y más del 90% tenían DDE (metabolito del DDT), pCB, hexaclorobenceno….

No hay información ya que las comunidades autónomas no hacen estudios ni los financian.

Es un problema “sistémico” que requiere de una respuesta colectiva.

Carme Valls (Médica y vicepresidenta del Centro de Análisis y Programas Sanitarios)

La Dra. Valls habló de su experiencia como médico y diputada. En este sentido recomendó un estudio del Instituto de Economía Ecológica y Ecología Política (IEEEP), “Arran de Terra” sobre la alimentación en Cataluña. El plan europeo de medio ambiente y salud no se ha cumplido en casi ningún país. No hay política de vigilancia de la salud: si en algún país se analiza una porción de los alimentos que entran en el mercado, en España no se hace en absoluto. No hay coordinación entre los departamentos de salud, agricultura y medio ambiente. Existen herramientas legales como la iniciativa REACH, para controlar estas sustancias, pero no hay responsables de desarrollarlas. Falla la sensibilización (información), etiquetaje… hay una gran lobbing por parte de la agroindustria (por ejemplo hay que pelear con ellas cuando se inventan propiedades curativas de los alimentos). Más info en la web del CAPS.

Políticas públicas hacia la Soberanía Alimentaria: La venta directa y la elaboración artesana de alimentos. Ana Rodríguez (Sindicato Labrego Galego)

Ana expuso su experiencia en el mundo del producto manufacturado en casa. La Directiva Europea que regula el producto artesanal se aplica con más laxitud en Francia, con gran tradición de quesos y otros, pero aquí son “alegales”. Ningún queso tradicional asturiano, por ej. el cabrales, el Afuega’l pitu, ni el gofio canario, ni el pan de Cea en Galicia pasan el paquete higiénico sanitario.

Es competencia de Sanidad hacer “excepcionalidades” a estos productos pero luego el funcionario de turno prefiere curarse en salud. Además se impide la diversificación, un productor tiene muchos problemas para legalizar más de un producto, pues le piden un gran espacio para cada uno.

En síntesis, la ley está pensada para la agroindustria.

Además siempre que hay un escándalo en la industria los pequeños productores, que no han creado el problema, son los primeros perjudicados, ya que les cierran las explotaciones al aire libre (gripe aviar…).

En lugar de exigir controles sanitarios, se pide unos requerimientos técnicos imposibles de cumplir, con aparatos carísimos o salas estancas para hacer queso (¡donde no cuaja!). Así, se impide vender directamente al productor, pero se le permite vender su producto a la industria, lo que no tiene sentido.

Por ej. en el caso de los huevos, aunque los brotes de salmonelosis siempre son en las explotaciones industriales, se impone el marcaje, lo que no es ninguna garantía de salubridad, pero que los pequeños productores no pueden asumir.

Maria Gines (la Xarxeta)

Experiencia de una red de productores en Cataluña que se apoyan mediante: intercambio de experiencia, productos, planificar la producción, organizar el transporte…

Además trabajan en un sello de garantía participativa, de manera que se puedan evitar las trabas burocráticas y que incluyan aspectos sociales de la producción que no incluye el sello ecológico oficial.

Mikel Cormenzana (Presidente del sindicato EHNE-Bizkaia)

Mikel habló de una experiencia similar en Bizkaia, donde han creado una red de productores y consumidores. Los primeros se organizan en la red Nekasarea, que tiene el problema de la falta de productores, por lo que hacen campañas de sensibilización y formación

Habló también de la importancia de preservar la tierra, la movilización social contra la especulación y el cemento.

Para cerrar, se anunció el evento de encuentro de productores y consumidores en aras de la soberanía alimentaria, la Fira del Tast, que tendrá lugar el 9-10 de abril en Barcelona.