En vista de la gran acogida de nuestro post “Necesidades creadas”, el más leído del blog, hemos decidido comenzar una serie de artículos en esta línea de denuncia de lo que el marketing ha conseguido imponernos. Éste lo dedicamos al agua embotellada.

Nuestra última esperanza se centra en el hecho de que algún día aprendamos a sobrevivir bebiendo gasolina.”

Alberto Vázquez Figueroa (El Mayor Robo de la Historia).

No es broma. Cuando pagamos un euro por una botella de agua en una máquina expendedora, o sea, a 5 euros el litro, estamos pagando unas 1000 veces más de lo que vale el agua del grifo. Hay un anuncio que reza: ¡yo no soy tonto! ah, entonces, ¿pagarías mil euros por una barra de pan?

Antes había fuentes en los pueblos, en las plazas, en muchos centros de trabajo aquellas de pedal, pero ha desaparecido todo. En muchos grifos públicos ahora pone “agua no potable”, eso sí, siempre hay cerca una máquina expendedora.

Es un negocio muy suculento: crece un 12-20% al año en el mundo y en los países con difícil acceso al agua potable más aún (50% en la India). En España se ha triplicado en 15 años. En algunas regiones se podría entender por el mal sabor del agua, como en el área metropolitana de Barcelona, pero en la mayoría está totalmente injustificado. En España consumimos unos ciento cincuenta litros de agua embotellada por persona y año, es decir, casi seis mil millones de litros, un negocio que ronda los veinte mil millones de euros. Once ceros, por un derecho elemental…. Las alternativas son numerosas, desde los filtros de carbón para retirar el cloro, más asequibles, hasta los sistemas de destilación u ósmosis inversa. En todo caso, si el agua no es lo suficientemente buena en tu ciudad o comunidad no es irremediable, es porque no se invierte en mejoras porque no interesa. No te resignes, reclama agua de boca de calidad, es tu derecho, y lucha contra la privatización de un servicio que es público, porque el agua es de todos.

Pero, ¿qué nos quieren vender? ¿Salud? el agua embotellada no está sometida a ningún control de potabilidad (por provenir teóricamente de fuentes, que no tienen microorganismos) y de hecho la mayoría no los superarían por contener más peso en seco que el agua del grifo. Algunas incluso tienen una concentración de venenos como el flúor (dañino para los huesos y el sistema nervioso) superior a la permitida. Los plásticos son potencialmente peligrosos, por ejemplo el tereftalato de polietileno (PET) se fabrica usando un catalizador de antimonio, conocido veneno. Por eso dicen que no es conveniente calentar las botellas, ya que lo liberan al agua. También se está empezando a conocer otro compuesto asociado a otro plástico (policarbonato), el bisfenol A, que es un disruptor endocrino, cancerígeno y teratógeno.

¿Mineral? Para colmo la mayoría ni siquiera es agua de manantial. Las fuentes españolas no cubren ni las dos terceras partes de la producción. Es bien conocida la denuncia a Coca-cola, que embotellaba agua del grifo. ¿Su defensa? ¡nunca dijo lo contrario! Estafa que se suma a la apropiación por parte de las empresas del agua, que es un bien común. No nos engañemos, detrás de este este negocio no están más que las multinacionales y los monopolios de siempre: la citada Coca-cola, Danone, Nestlé, o PepsiCo (ver marcas en el recuadro, si queréis boicotearlas). Si en nuestro país ya hacen de las suyas, imaginaros en el resto del mundo. Las denuncias por apropiación ilegal de agua son constantes. Se ha dado el caso de que Coca-cola, que abrió una planta en Plachimada (la India), agotó los acuíferos, los contaminó y después envió cisternas a la población local.

Los costes ambientales y sociales son inimaginables. El CO2 que genera la producción de un litro de agua embotellada, es 600 veces más que el de la del grifo (cada litro que bebes necesita 1 litro de gasolina, entre plástico, planta de embotellado, transporte y distribución). Nos rasgamos las vestiduras por las bolsas de plástico, que está muy bien, pero una de ellas pesa unos 7 gr frente a los 80 de una botella de plástico. Hay que recordar que la mitad del plástico acaba en el medio ambiente, sólo el 30% se recicla y además el reciclaje lo pagamos todos. Pero no, no somos tontos. Corre el rumor de que preocupado por el aumento de los envases desechados, algún político sugirió poner remedio pero la respuesta que obtuvo fue que entonces se perdería un gran negocio.

¿De dónde procede esta repentina obsesión? pues de agresivas campañas publicitarias, claro. Una conocida marca se gastó 7 millones de euros en sacar una nueva agua envasada: la mitad fue para la campaña publicitaria. Resulta que te obligan a beber 2 litros de agua al día, pero ¡no hay ninguna base científica! Incluso en un anuncio se ve una mujer que realmente dice que es incapaz de beberse los dichosos 8 vasos de agua, y se tiene que obligar religiosamente a ello, pues se siente culpable.

Vamos a ver si desmitificamos esto:

  1. El agua no te limpia por dentro. No lava a las células como si las “ducharas”. No ayuda a los riñones, sólo les hace trabajar más.
  2. La cantidad de agua que necesitamos depende de nuestra edad, actividad, y la época del año. Además una gran cantidad del agua la tomamos de los alimentos (recordad que la materia viva es esencialmente agua), del té, del café….
  3. La mejor manera de saber el agua que tu cuerpo necesita es beber cuando tienes sed.
  4. El agua no quita las arrugas, de hecho nada las quita, seamos honestos de una vez.


Por si no fuera suficientemente falso y perverso, lo visten de distintas etiquetas verdes. Nuestro amigo Nestlé tuvo la desfachatez de decir que el agua embotellada era el producto más respetuoso con el medio ambiente. Nosotros hemos querido también hacer nuestra propia publicidad engañosa, a ver si surte el efecto contrario (“Agua embotellada: 98% casquete polar derretido, 2% lágrimas de oso polar”).

Terminaremos citando de nuevo a Vázquez Figueroa: “A diario nos quejamos del precio de la gasolina pero sin pretender defender a la aborrecidas empresas petroleras debo admitir que se gastan fortunas en prospecciones, extraen crudo en lugares tan remotos como los polos, los desiertos, las selvas o el fondo de los océanos, lo transportan en enormes buques cisterna a miles de kilómetros de distancia, lo refinan y colocan la gasolina en el surtido a un precio que ronda el euro por litro. No obstante, un empresario sin escrúpulos, soborna a un político o un funcionario, se apodera de un manantial que en buena ley pertenece a la nación, abre el grifo, llena cinco botellas de plástico- que además no se reciclan y si se reciclan se hace a cargo del estado- las envía con una camioneta a menos de cincuenta kilómetros de distancia, y cobra esa agua-imprescindible para la vida- cinco veces más cara que la gasolina. Se me antoja injusto escuchar a nadie lamentarse porque le cobren cinco veces menos por algo que nos llega de Alaska o Dubai, que por algo que llega del pueblo vecino.”

Fuentes:

http://www.vazquezfigueroa.es/el-mayor-robo-de-la-historia

http://opcions.org/sites/default/files/revistas/17Aigua.pdf

http://www.auladelaigua.org/art/art1343.pdf

http://www.youtube.com/watch?v=Se12y9hSOM0

http://www.youtube.com/watch?v=2cUgIi2g8WA

http://en.wikipedia.org/wiki/Criticism_of_Coca-Cola

http://www.laondadigital.com/LaOnda/LaOnda/101-200/111/Dos litros de agua al dia.htm

http://blog.casapia.com/?p=2130

http://www.nuevatribuna.es/articulo/medio-ambiente/2011-01-18/agua-embotellada-gran-negocio/2011030922464001696.html

http://www.taringa.net/posts/salud-bienestar/1841632/beber-mucha-agua-es-bueno-o-malo_.html