Hoy hemos recibido una noticia muy triste aunque la mayoría de la gente ni la conozca y le será indiferente.

El Parlament ha rechazado la propuesta de Depana de incluir el Delta de Llobregat en el Convenio Ramsar de protección de humedales.

Y lo ha hecho “porque sí”, pues no parece haber ninguna razón excepto ir a la contra; incluso de la opinión de los alcaldes de los municipios del Delta, que la habían respaldado (Gavà, Viladecans, el Prat de Llobregat i Sant Boi). Es el tercer humedal más importante de Catalunya y el único que carece de está categoría de protección internacional, que hemos apoyado.

Algunos pensarán que los ecologistas defendemos alguna especie de intereses espurios, pero en realidad no obtenemos ningún tipo de beneficio personal de estas luchas (no sé si los que han votado pueden decir lo mismo), es más, lo que nos llevamos normalmente son una serie de reveses morales, como éste, de los que muchos no se recuperan. Nosotros simplemente somos la humilde voz del resto de habitantes del planeta que, a la vista está, no tienen representación parlamentaria. Lo más lamentable es que en el fondo somos los únicos que realmente nos preocupamos por la humanidad, pues nadie como nosotros quiere conservar el patrimonio natural, que es no sólo fuente de recursos y bienes, sino también una herencia que estamos obligados a ceder a los que nos sigan en el mejor estado posible (ya no diremos como nos la encontramos…).

En todo caso, que sepan que ni nos arrodillamos ni vamos a dejar de luchar.