Estudios científicos demuestran que las aves del Delta del Llobregat necesitan nuevos espacios para asegurar su conservación.

La decisión de proteger ciertas zonas del Delta del Llobregat no obedece a intereses localistas sino al obligado cumplimiento de una normativa comunitaria basada en la llamada “Directiva de Aves”, que es la que establece los criterios de inclusión de áreas a proteger dentro de las llamadas ZEPAs (Zonas de Especial Protección para las Aves).

Desde los años 90, la Comisión Europea encarga a SEO/BirdLife (Sociedad Española de Ornitología) la elaboración de unos inventarios de “áreas importantes para las aves” o IBA’s (acrónimo inglés: Important Bird Areas) que, bajo criterios científicos, delimitan las zonas que debieran ser protegidas. La validez de este inventario ha sido ratificada por numerosas sentencias contra diferentes estados de la UE por parte de los tribunales europeos.

En el caso del Delta del Llobregat, la delimitación data del 1992, estableciendo un total de 2200 Ha. El inventario fue revisado a finales de los 90, manteniéndose la misma delimitación.

Desde el 1998, la actual IBA del Delta del Llobregat ha sufrido las graves consecuencias del “Plan de infraestructuras del Delta”. De las 2200 Ha catalogadas inicialmente, 600 han desaparecido bajo el hormigón del Puerto y el Aeropuerto. De las 1600 Ha restantes, casi un 60% (900 Ha) ya está protegido (Remolar-Filipines, Ricarda-ca l’Arana, La Murtra, Reguerons y Can Dimoni).

El año pasado se inició un nuevo proceso de revisión de las IBAs de todo el Estado. Desde las entidades del territorio se propuso una adecuación de la IBA del Delta del Llobregat, habiéndose aportado una ingente cantidad documentación científica que avala el establecimiento de una nueva delimitación, excluyendo los terrenos destruidos e incorporando los que actualmente utilizan las aves protegidas y que se encuentran fuera de la anterior delimitación.

Con la nueva delimitación propuesta, se excluyen las zonas que, al menos en los próximos 100 años, no serán recuperables. Se añaden nuevos parajes naturales que están siendo ocupados por un número importante de ejemplares de aves protegidas, puesto que no disponen de suficiente espacio vital dentro de los terrenos ya protegidos (viéndose obligadas a dispersarse y buscar nuevos territorios). Como siempre, la naturaleza va por delante de las predicciones humanas y, pese a los carteles que indican cuales son las zonas de nidificación, las aves, incultas, se obstinan en ocupar territorios no protegidos. Es el caso de la Illa del Molí de ca l’Arana (en la nueva desembocadura del Llobregat), donde el año pasado se reprodujeron unas 140 parejas de gaviota de Audouin y en 2011 lo han hecho unas 380, convirtiéndose en una de las colonias más importantes del Mediterráneo para esta especie (hasta hace muy poco estaba en peligro de extinción).

De manera que, la superficie de la nueva IBA se ha incrementado un 60%. Esto representa que las 900 Ha protegidas (Reservas Naturales y ZEPAS) tan sólo cubren un 28% de las actuales 3500 Ha de la nueva IBA, poniendo de manifiesto la insuficiencia de los espacios protegidos y la necesidad de salvaguardar una parte de estos terrenos incorporados a la nueva IBA para poder cumplir con los objetivos de conservación que exige la Unión Europea a los estados miembros.

Por lo tanto, desde nuestra entidad, creemos que debe iniciarse un proceso de revisión de la superficie protegida del Delta del Llobregat, de manera que las delimitaciones de la ZEPA se realicen bajo criterios científicos y no bajo el de los intereses especulativos de las diferentes administraciones.

DEPANA, ECOLOGISTES EN ACCIÓ-Les Agulles, Salvem la zona agricola, Salvem Oliveretes, SEO/BirdLife, SOS Delta y WWF-Bcn.

Fotos del Delta de Llobregat (arcoiris y zampullín) cortesía de Salva Solé.