Desde luego el Govern debe de padecer de alguna clase de esquizofrenia. Se cierran CAPs en los que les puede ir la vida a ciudadanos con urgencias médicas -por no hablar de equipamientos públicos que están parados, y se plantean -aun!, proyectos urbanísticos de dudosa utilidad.

Así, el proyecto arriba mentado, que implica la construcción de corredores, aparcamientos y otras infraestructuras, tiene como objetivo “acercar Collserola a Barcelona”, aunque se diría que acercaría Barcelona a Collserola, es decir, que habrá más cemento y menos bosque.

Un total de 85 entidades y técnicos de disciplinas diversas han suscrito el manifiesto de entidades vecinales del distrito barcelonés de Nou Barris “Baixem entre totes Collserola a la ciutat?”, que denuncia los criterios del primer gran proyecto urbanístico del gobierno de Xavier Trias, conocido como las “16 puertas de Collserola”.

Los vecinos de Nou Barris denuncian que no están de acuerdo con el enfoque que el Ayuntamiento de Barcelona ha dado al concurso y consideran que “se lanzan ideas potencialmente peligrosas” que podrían suponer la pérdida de valores naturales, según ha explicado a Efe Jordi Miró, miembro del colectivo de arquitectos LaCol.  En rueda de prensa, el representante de la asamblea del valle de Can Masdeu, Arnau Montserrat ha considerado que la idea de renaturalizar las zonas de transición puede acabar siendo “márketing verde” municipal, puesto que en las bases del concurso se prevén aparcamientos en cada puerta, más vías asfaltadas y un teleférico, lo que podría atraer a más gente que ahora. El ayuntamiento quiere “hacer aquello que se hizo hace 30 años a la banda mar de la ciudad” según Antoni Vives, regidor de Hábitat Urbano y tercer teniente alcalde: es decir, masificar, urbanizar, especular, deshumanizar…

En el manifiesto se propone una participación real de los vecinos, fomentar el uso socioecológico de la sierra con la recuperación de las actividades primarias tradicionales y que los equipamientos se ubiquen en edificios existentes y aprovechen la tradición de autogestión del distrito, donde espacios públicos como Can Masdeu o la Font de Santa Eulàlia ya son gestionados por los vecinos sin coste para la Administración. Las entidades firmantes también aprovechan para volver a poner sobre la mesa dos reivindicaciones históricas: más transporte público y soterrar o desviar las líneas eléctricas de alta y media tensión, que tántos incendios han provocado en la sierra.

Por nuestra parte apoyamos esta iniciativa. Ya está bien: Collserola no es un parque temático.

Fuente: la Directa.