NdP. Tras dos semanas de intensas negociaciones, tensiones y un día de prórroga en la Cumbre de Durban, los gobiernos han vuelto ha fracasar a la hora de demostrar compromiso y ambición para combatir el cambio climático y ofrecer esperanza a los cientos de millones de personas en el mundo que ya están padeciendo sus consecuencias. Estados Unidos, Rusia, Japón y Canadá, principales artífices del bloqueo para conseguir un acuerdo.

Samanta Smith, líder de la Iniciativa Global de Cambio Climático y Energía de WWF afirmó: “La labor de los gobiernos es proteger a su gente. Y aquí en Durban no lo han logrado. La evidencia científica nos dice que tenemos que actuar ya, porque el clima extremo, las olas de calor y las sequías no harán más que agravarse en los próximos años”.

Para WWF, los mandatos de unos pocos líderes políticos han pesado más que el futuro de millones de personas. Aunque la palabra “catastrófico” puede parecer fuerte, no es lo suficientemente contundente para describir un futuro con un calentamiento por encima de 4ºC.Desgraciadamente, los gobiernos han desperdiciado los dos últimos días cruciales, debatiendo sobre términos en los textos de la negociación, en lugar de invertir este capital político en comprometerse a asumir acciones concretas para luchar contra el cambio climático”, concluyó Smith.

WWF considera inaceptable que los gobiernos no hayan hecho prácticamente nada en Durban. Algunos países como EE.UU. dejaron muy claro que no estaban interesados en lograr un resultado ambicioso en esta Cumbre y se limitaron a debatir sobre el uso de unos u otros términos, pero dejaron al margen el objetivo principal: combatir el cambio climático. Para WWF, la responsabilidad de este fracaso recae sobre unos pocos gobiernos atrincherados, como EE.UU, Japón Rusia y Canadá, que se han resistido en todo momento a elevar el nivel de ambición en la lucha contra el cambio climático.

WWF destaca un pequeño avance, como ha sido la necesidad de crear una gran coalición de países con fuertes ambiciones en la lucha contra el cambio climático, liderada por los países más vulnerables y los pequeños estados insulares, incluyendo muchos africanos. Aunque el cambio climático es un problema global y necesita una solución global, la cumbre de Durban no lo ha conseguido, pero eso no significa que se haya detenido la lucha contra el cambio climático, tanto dentro como fuera de las negociaciones.

WWF considera muy negativo el hecho de que no haya habido avances significativos en cuanto a los recursos económicos con los que se va a dotar el “Fondo verde”, que es una pieza esencial del acuerdo para que los países en vías de desarrollo puedan afrontar los impactos que el cambio climático está teniendo en sus vidas y sus economías, y puedan frenar también el aumento de emisiones. Sigue sin aclararse la procedencia de los fondos, y además sigue habiendo un vacío entre 2013, cuando acaban los compromisos establecidos, y 2020.

Mar Asunción, responsable del Programa de cambio climático destacó: “En Durban se ha dado un paso, que EEUU y los países emergentes se han comprometido a negociar algún tipo de acuerdo vinculante. Pero esto no entraría en vigor hasta 2020, lo cual es demasiado tarde, ya que los informes científicos nos alertan de la importancia de tomar medidas cuanto antes y que el pico de emisiones globales se alcance antes de 2020 y a partir de aquí empiece a disminuir”.

Para WWF, retrasar la creación de un marco jurídico internacional que incentive un nuevo tipo de desarrollo de bajas emisiones de CO2, y un cambio de modelo energético, nos condena a seguir la senda de crecimiento de emisiones que, hay que recordar, batió el récord este año.

Es urgente actuar, no podemos seguir mirando hacia otro lado o aplazando la toma de decisiones indefinidamente. Ahora, por presiones de EEUU y un pocos países más, se ha aplazado el acuerdo global hasta 2020, como si el clima fuera a respetar sus agendas, o como si por no mirarlo los impactos fueran a desaparecer”, concluyó Asunción.

Jim Leape, Director General de WWF Internacional, declaró: “Los políticos aquí en Durban han demostrado una alarmante incapacidad para luchar contra el cambio climático. Las palabras y las supuestas intenciones para encontrar soluciones se han desvanecido en el aire. Aunque el año pasado los gobiernos se comprometieron a evitar que la temperatura global no aumentara en más de 2ºC aquí, en Durban, se han demostrado incapaces de cumplir y sostener esta promesa. Y el planeta no puede esperar”.