Nota de prensa, 15 de marzo de 2012.

Ecologistas en Acción, SEO/Birdlife y WWF consideran completamente equivocada la petición, ante la Comisión Europea, del ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, que solicitaba la pasada semana la anulación de la protección del lobo ibérico al sur del Duero. Las organizaciones estiman que antes de solicitar una medida tan drástica como modificar la Directiva Hábitats europea y descatalogar una especie protegida, es necesario realizar un estudio que permita conocer los datos reales sobre la especie.

El ministro Arias Cañete demandaba la pasada semana, en el Consejo de Ministros de Medio Ambiente de la UE,  la revisión de los anexos de la Directiva Hábitats para eliminar el estatus de protección del lobo al sur del Duero. Las tres ONG lamentan que el Ministerio transmita a la Unión Europea una petición basada en datos muy poco fiables y empujado por un clima de alarma social creado artificialmente sobre la situación de la población de lobos.

Las ONG consideran un desacierto que el ministro haga una propuesta que deja a España en evidencia ante Europa, sin considerar la realidad de la situación de la especie. En este sentido, hay que señalar que desde hace más de 10 años no se realiza un censo científico de la población de lobo, por lo que la información actual presenta escaso rigor. Las ONG ambientales llevan muchos años demandando la realización de estudios más precisos e independientes para la correcta gestión de la especie.

Por otra parte, el Ministro olvida dos cuestiones importantes. La primera es que, a pesar de que al norte del Duero la especie se encuentra desprotegida, la caza no ha resuelto los conflictos. Y que también hay que apuntar que desde hace ya varios años también se autoriza a abatir lobos al sur del Duero como medida excepcional para minimizar daños a los ganaderos.

El lobo es una especie que debe estar protegida, en especial al sur del Duero, donde algunas poblaciones están en fase de recuperación y otras en evidente peligro de extinción. Por ello se encuentra en el anexo IV de la Directiva, lo cual exige adoptar medidas de protección, que hasta el momento no se están llevando a cabo. Al contrario, el Ministerio no ha hecho nada por evitar que en las CCAA en las que el lobo está poco a poco estableciéndose (Madrid o Castilla-La Mancha) los ejemplares sean sistemáticamente eliminados.

Como las diferentes organizaciones ambientales ya han repetido en numerosas ocasiones, convertir al lobo en presa de cazadores no es la solución. Como se comprueba en ciertas zonas al norte del Duero, la caza de la especie no ha supuesto necesariamente un descenso del número de ataques, que dependen principalmente de la disponibilidad de presas salvajes y del tipo de manejo del ganado.

Según las ONG, para compatibilizar la existencia de lobos y ganaderos, es urgente facilitar sistemas de prevención, como perros guardianes, cerramientos o pastores eléctricos. Por otra parte, es crucial la inversión en el pago de los daños y en la investigación y desarrollo de nuevas métodos de prevención.

También resulta especialmente necesaria la aprobación definitiva de la norma que permitiría el abandono de cadáveres de ganado extensivo en el campo, fundamental para aportar alimento a muchas especies y aliviar así gran parte de las tensiones existentes.

Las organizaciones defienden que la ganadería debe mantenerse en coexistencia con el lobo y en este sentido apoyan también la puesta en marcha de medidas agroambientales que ayuden a compatibilizar conservación y producción, la necesaria mejora de los sistemas de pago vía seguro y el desarrollo de un plan estratégico para la ganadería extensiva.

Finalmente, las ONG solicitan al Ministerio más rigor antes de llevar a Bruselas una propuesta de modificación de una directiva europea y que, siempre que consideren necesario hacerlo, antes sea discutido en el Consejo Asesor de Medio Ambiente. En cualquier caso, las ONG pronostican que esta iniciativa no tendrá ningún éxito y que solo puede conducir a que la Comisión Europea recuerde a España sus obligaciones en la conservación del lobo en el sur del Duero, donde todavía quedan muchos problemas por resolver. Entre ellos la recuperación de las poblaciones en Andalucía, Castilla-La Mancha y Extremadura, donde la especie está en peligro de extinción.

Las tres ONG solicitan al Ministerio que:

•    Retire de inmediato la petición de desprotección del lobo.

•    Que aborde la problemática del lobo con seriedad y rigor, y para ello que empiece por encargar un estudio científico riguroso sobre las cifras y distribución de las poblaciones de lobo, y su impacto real en la ganadería extensiva.

•    Que se implique en la puesta en práctica de medidas de prevención y de compensación por daños.

•    Que se convoque al Comité asesor de la estrategia nacional para la conservación y gestión del lobo para que los expertos informen sobre el estatus real de la especie y puedan aportar alternativas más eficaces y sostenibles.

•    Que se aborde, en cumplimiento de la Estrategia nacional de conservación y gestión de la especie, el problema de las poblaciones al Sur del Duero y, en particular, las de Sierra Morena que se encuentran al borde de la extinción, ya que, según las previsiones más optimistas, no superan la decena de manadas.