Publicado el 09 mayo 2012.

En pleno debate sobre el futuro de la política agraria común (PAC), SEO/BirdLife y WWF presentan hoy un nuevo documento con propuestas actualizadas sobre la PAC. Uno de los objetivos es mantener la idea del componente “verde” propuesto por la Comisión Europea para los pagos directos de esta política europea. Este elemento es clave para legitimar el enorme presupuesto destinado a estas ayudas y garantizar una mejora ambiental generalizada de la gestión agraria. Sin embargo, algunos Estados miembro parecen estar buscando alternativas menos ambiciosas a este “greening”, poniendo en riesgo las metas ambientales de la futura PAC. Las ONG lamentan que España se encuentre en este grupo.

SEO/BirdLife y WWF siguen trabajando para buscar alternativas que garanticen la protección de los recursos naturales, contribuyan al mantenimiento de los sistemas más valiosos y, a la vez, sean rentables, como la única manera de asegurar la producción de alimentos a largo plazo y un medio rural vivo. Por ello, hacen público hoy un nuevo papel de posición con propuestas actualizadas sobre la PAC, a partir de los borradores de reglamentos de la Comisión Europea y el estado del debate en Bruselas y en España. Esta posición se basa en unos principios fundamentales: “dinero público para bienes públicos”, “quien contamina paga” (o al menos, no cobra) y en la necesidad de avanzar en la reciprocidad con terceros países en la exigencia de estándares de calidad, sociales y ambientales.

Pero estas propuestas chocan con la última información conocida a través de un documento filtrado en el último Consejo Europeo de Agricultura. Según este texto, un grupo de Estados miembro está elaborando una propuesta alternativa al “greening” con objetivos ambientales menos ambiciosos. Las ideas planteadas consisten en que los Estados elijan entre modificar la condicionalidad de las ayudas, establecer un menú de opciones voluntarias o un pequeño trasvase de fondos del Pilar I al II. Las ONG denuncian que esta propuesta reduciría las garantías de obtener los necesarios beneficios ambientales y aumentaría las desigualdades entre agricultores, en función de la voluntad de cada país. Paradójicamente, parece que España, con una de las agriculturas más valiosas desde el punto de vista ambiental y cultural, también ha mostrado su apoyo a este intento de eliminar el “greening” de la futura PAC.

En medio de este debate, WWF y SEO/BirdLife quieren recordar al Ministerio de Agricultura que también es responsable en materia de medio ambiente y que la agricultura española tendría más oportunidades de futuro con una PAC que integre y fomente en mayor medida los objetivos y valores ambientales. España no puede competir en rendimientos con otros estados de la UE, pero cuenta con la mayor superficie agraria en espacios de Natura 2000 o identificada como de alto valor natural. Además, la enorme lista de variedades y razas autóctonas, la mayor extensión de agricultura ecológica y los sistemas agrarios únicos son rasgos distintivos de nuestro país que deberían ser usados como argumentos incontestables en las negociaciones europeas.

Sin embargo, a pesar de estos valores y su gran potencial para generar empleo, el Ministerio se empeña en defender el modelo más industrial de la agricultura, con graves impactos sobre el agua, el suelo y la biodiversidad, abocado al fracaso ante las perspectivas de cambio climático. Un modelo que, además, ha mostrado su incapacidad para mantener la renta y el empleo en las explotaciones de más valor ambiental y social. Del mismo modo, tampoco abre un debate público sobre una de las políticas más relevantes en nuestro país desde todos los puntos de vista (ambiental, social y económico), donde todos los agentes sociales e instituciones puedan contribuir a una posición más sólida e integral.