Para apoyar la celebración del Día de la eficiencia energética hoy 5 de marzo, nos gustaría comentar en nuestro blog el futuro que se prevé para las energías renovables en nuestro país como consecuencia de los cambios legislativos propuestos por el gobierno para restringir la rentabilidad de las inversiones en este tipo de energías, y sumarnos así a la petición de WWF de apostar por la eficiencia para detener la pobreza energética.

La eficiencia energética conlleva la reducción del consumo de energía por unidad de producto o servicio prestado. Este concepto, junto con  el desarrollo de las energías limpias, es el método más rentable para reducir la contaminación ambiental y disminuir la dependencia de la importación de combustibles fósiles. De acuerdo a la revista “Energy and enviromental science” las energías renovables más eficientes actualmente  son la eólica y la solar, que a su vez son las más potenciadas económicamente.

Desde los años 2000 la inversión en energías renovables en España se ha incrementado de forma muy acusada, principalmente en energía eólica, donde es el cuarto país con mayor potencia instalada por detrás de China, EEUU y Alemania.

Total installed capacity

Potencia instalada en energía eólica a nivel mundial (http://www.wwindea.org)

Además, gracias a las fuertes inversiones realizadas en los últimos años, nuestro país es uno de los pioneros del sector en capacidad tecnológica. Empresas españolas involucradas en la obtención de energías limpias participan actualmente en la mayoría de nuevos proyectos de instalaciones renovables en el mundo. La elevada inversión en renovables se produjo como consecuencia de la regulación gubernamental en esta materia, que sobre todo desde 2007 (RD 661/2007) garantizaba a los propietarios de instalaciones renovables una alta rentabilidad para sus inversiones.

Por ello, actualmente los propietarios de energías renovables no son solo los habituales generadores, sino también firmas de inversión y capital riesgo internacionales que han invertido en España con el fin de obtener elevadas rentabilidades económicas.

Sin embargo, los cambios en la normativa amenazan con hacer desaparecer este liderazgo: En julio de 2013 se publicó el Nuevo Real Decreto (RD 9/2013) para la retribución del sector eléctrico, que anticipaba serios recortes a la rentabilidad de las energías renovables. El borrador que define estos recortes está actualmente pendiente de aprobación, y establece más de 1400 tarifas en función del tipo de fuente de energía, potencia instalada y fecha de entrada en explotación de la instalación renovable.

Este nuevo marco retributivo estipula una rentabilidad máxima garantizada durante la vida útil estimada de cada instalación (por ejemplo, de 20 años para los parques eólicos). Dado que la vida útil se considera desde la fecha de entrada en explotación, el nuevo marco normativo tiene efectos retroactivos: Instalaciones renovables que han sido altamente rentables (por encima de la rentabilidad máxima garantizada establecida por la normativa) a partir de la fecha de entrada en vigor de la nueva legislación verán reducida su rentabilidad futura por compensación, o incluso podrían tener una rentabilidad nula, dejando de ser eficientes económicamente.

Todo esto genera una gran incertidumbre sobre la continuidad de las instalaciones que están funcionando actualmente y de las futuras construcciones que estaban sustituyendo de forma progresiva a las instalaciones de energías no renovables, como la nuclear o térmicas.

El autoconsumo, otro de los pilares de la eficiencia energética y ya incluido como tal en la campaña actual de WWF sobre las mejoras de la energía de la comunidad y mencionado en la charla  que nuestra compañera Laura Pérez dio hace unas semanas sobre este tema,  también se ve penalizado en la nueva legislación para los sistemas de paneles solares o minieólicos: Se establece un elevado peaje “de respaldo” a los hogares/empresas autoconsumidoras y conectadas a la red eléctrica por la posibilidad de poder verter a la red la energía excedente autogenerada. Este peaje se aplicaría a los autoconsumidores independientemente de que el vertido genere ganancias o no (teniendo en cuenta que en una instalación doméstica lo esperado es que no se obtengan beneficios del exceso vertido a la red), y sería un inconveniente a tener en cuenta en el futuro a la hora de decidirse por este tipo de instalaciones a nivel individual o de comunidad.

Creemos que es necesario el estímulo de  la generación de energías limpias y sostenibles mediante la creación de leyes racionales y equilibradas de forma que no se fomente la especulación mediante elevados intereses ni, de forma antagónica a ello, se establezcan trabas económicas que limiten la utilización de las renovables e impidan el reemplazamiento de las energías contaminantes por éstas.