Para conmemorar el Día Mundial de los Oceanos, hoy 8 de junio, queremos contribuir con este artículo al llamamiento para la conservación de este ecosistema inmenso que, además de ser el hábitat de innumerables especies, es imprescindible para nuestra propia supervivencia y el mantenimiento del equilibrio del planeta: Los océanos suponen una fuente muy importante de recursos alimentarios, energéticos y de  materias primas que son explotados por el hombre, pero además tienen una función vital como regulador energético del planeta y producen la mayor parte del oxígeno que se libera a la atmósfera, superior incluso al generado por los bosques terrestres.

Por ejemplo, la bióloga marina Jackie Savitz afirma en su charla “Save the oceans, feed the world”, que necesitaremos obligatoriamente tener unos océanos saludables y llenos de peces para poder cubrir los requerimientos alimentarios crecientes ocasionados por el cambio climático inminente y el aumento de la población mundial. Para repoblar las reservas de peces en vías de agotamiento de nuestros mares, sería suficiente con actuar en tres puntos clave: Reducir las cuotas de pesca, eliminar la pesca por arrastre y establecer zonas protegidas de cría. La actuación a nivel de zonas costeras dentro la jurisdicción  de la Unión Europea y nacional de otros 9 países sería suficiente para repoblar más de dos tercios de las reservas pesqueras del planeta.

Océanos de plastico

Imagen del fondo marino obtenida del documental “Océanos de plástico”.

A pesar del gran papel que representan para nuestro beneficio, los océanos soportan el vertido de contaminantes y basura de procedencia humana desde hace siglos, que se ha acentuado desde los años 60 de forma considerable. Sólo por el Mediterráneo flotan a la deriva varias toneladas de basura, de las cuales la gran mayoría son plásticos que viajan en superficie o  se encuentran a varios o incluso miles de metros de profundidad. El plástico permanecerá durante siglos en las profundidades marítimas sin descomponerse, matando a cientos de seres vivos cada año. El estómago analizado de cadáveres de aves, peces, focas, ballenas y otros animales marítimos confirma que el plástico también ha llegado hasta sus organismos. Muchos de ellos mueren ahogados por residuos de plástico que se enrollan y estrangulan sus cuellos mientras que los compuestos químicos liberados penetrarán lentamente en la cadena alimentaria.

La zona central del Pacífico Norte alberga una gran “sopa de plásticos” móvil producida por efecto de las corrientes que ocupa más de un millon de km2 y continúa creciendo sin parar, acércándose con frecuencia a las costas de Hawai y produciendo grandes desastres.  Esta mancha de basura no es la única (se ha descubierto otra en el Atlántico Norte) , y se prevé vayan a más si no lo remediamos.

Mares y océanos también son utilizados para deshacernos de contenedores con sustancias contaminantes de tipo químico. Países en desarrollo, como por ejemplo Somalia, permiten el vertido de tóxicos de todo tipo a sus costas por un precio ínfimo, y que ocasionan muchas enfermedades agudas y crónicas a los habitantes de los pueblos costeros, además de daños ecológicos a los ecosistemas marítimos y costeros que perdurarán durante miles de años.

Para muestra de esta degradación imparable, un dato escalofriante: Científicos canadienses han descubierto recientemente un nuevo tipo de roca formada a partir de residuos de plástico y sedimentos marinos que ha sido llamada “plastiglomerato” y supone una triste marca geológica de la incorporación imparable de la basura a nuestro planeta.

La degradación actual (y las previsiones futuras) de nuestros mares y oceános representa una contradicción en sí misma: ¿por qué no cuidamos más algo que nos proporciona tantos recursos beneficiosos? La mayor parte de los residuos encontrados procede de los ríos que desembocan en el mar. No sólo la disminución de nuestras necesidades de plásticos, pesticidas y otras sustancias tóxicas que acabarán en el océano, sino un sistema eficiente de depuración y eliminación de residuos y reciclaje, se manifiestan como una necesidad imperiosa para poder salvar esta fuente de vida, que hasta hace unos años creíamos era inagotable.